Aunque también podemos hablar del inventor por excelencia de las conversaciones hipersuperfluas o el eterno experto en las contradicciones.
Os juro que nunca antes había conocido de primera mano los falsos no distanciamientos alargados eternamente en el tiempo.
Logró todo lo que se propuso el día en que decidió que debía irse. Lo quiso y aquí lo tiene.Como siempre.
Perdonadme al menos que no me guste toda la genialidad que podríamos desprender si está oculta tras esta estúpida mediocridad provocada.